Desde hace tiempo siento interés por poner foco en los sentidos y la Arteterapia. Nuestra experiencia humana nos da la oportunidad de transformar nuestro mundo individual a través de la interacción de los sentidos y nuestro ambiente. Hacemos esto en general inconscientemente, casi sin percibirlo. Nuestros sentidos están aquí para ayudarnos a sobrevivir pero como humanos nos alimentan de una manera mucho más compleja.
El poner foco en los sentidos puede transportarnos a habitar el momento presente. Diversas religiones y prácticas de salud y bienestar se basan en poner la atención en lo que sentimos en el aquí y el ahora. La vista, el gusto, el oído, el olfato y el tacto son la primera puerta para alimentar el alma, el cuerpo y el espíritu, así que es importante poner atención a lo que consumimos a través de ellos para tener una vida saludable y consciente.
Estoy diseñando un taller de Arteterapia Transdisciplinaria basado en la experiencia sensorial. Está siendo un proceso muy bello que viene de un deseo profundo de compartir y acompañar lo fenomenológico del momento presente. Crear desde esta consciencia puede darnos la oportunidad de percibir y dar espacio a nuevas vivencias, memorias e historias.
Experimentando y preparando este taller, fui haciendo una investigación corporal para conectarme más con el tema. Durante una semana diariamente me enfoqué en un sentido diferente para realizar mis actividades diarias.
También utilice la escritura y el movimiento para procesar mis sentires artísticamente. Las preguntas que fueron guiando: ¿Qué observaba? ¿Qué acontece? ¿A qué me estimula? ¿Qué imágenes me acompañaban?
Este ejercicio me brindó la oportunidad de entablar un diálogo profundo conmigo misma y si bien no todo fue felicidad, ya que los miedos despertaron, me siento en el camino acompañándome con firmeza y amor.
Las siguientes palabras son una resonancia de esta experiencia:
Así mis ojos se abrieron al frescor del agua del río,
mi piel a saborear el café de la mañana como si estuviera de vacaciones,
mi gusto a bailar con el viento y las olas del mar,
mis oídos a jugar con los olores de las flores de primavera.
mi olfato a ver los colores del amanecer
Desde este lugar me siento guiada para crear un espacio donde explorar estos sentires en comunidad: el taller con-sentir.
